dom

17

feb

2013

Patadas a la Ciencia: Colección de falsos mitos populares (1)

Comenzamos aquí una colección de los más populares mitos y falacias sobre la ciencia, recopilados a través de internet, foros y otros medios. Muchos de ellos ya son antiguos y algunos otros han surgido en tiempos más recientes. Pero todos ellos se caracterizan por su gran extensión y difusión, hasta el punto de formar parte del acervo humano: Fregaderos que desaguan al revés, cadáveres a quienes les crece el pelo, Lunas que cambian de tamaño, antibióticos para matar virus, etc...

LOS TOROS SE EXCITAN AL VER EL COLOR ROJO DE LOS CAPOTES:

FALSO. Los toros, y en general, la mayoría de los bóvidos, tienen una visión bastante limitada. Sus retinas apenas distinguen dos franjas de colores (son dicromáticos): entre amarillo/verdoso y azul/púrpura, no estando el color rojo entre las frecuencias de color que pueden distinguir. El color rojo habitual de los capotes de los toreros se debe a que este tono se camufla bien con la sangre (del propio toro o del torero), evitando así que las manchas resulten desagradables para el público (como si el espectáculo en sí tuviera algo de agradable). Los toros se excitan al ver los capotes en movimiento, independientemente del color que éstos tengan.

LOS HUMANOS SÓLO USAMOS EL 10% DE NUESTRO CEREBRO

FALSO. Utilizamos el 100%, aúnque sólo una parte de sus funciones están dedicadas al pensamiento consciente. El cerebro también es necesario para funciones menos "nobles" que las de pensar o recordar... sólo el funcionamiento correcto de los músculos, implica a millones de neuronas. Este falso argumento es muy utilizado por gurús y charlatanes de la parapsicología para hacer creer a sus seguidores que, gracias a sus enseñanzas, conseguirán un rendimiento asombroso de su consciencia... o sea, grandes mentiras para grandes negocios.

EL PELO Y LAS UÑAS DE LOS CADÁVERES, SIGUEN CRECIENDO DURANTE UNOS DÍAS

FALSO. Cuando las personas mueren, sus funciones vitales desaparecen y con ellas, el control y el intercambio de sustancias. Por ello se pierden tanto líquidos, como sólidos y gases, lo que provoca la deshidratación del cuerpo. Una vez que el organismo comienza a deshidratarse, la piel y los músculos pierden elasticidad y comienzan a contraerse a gran velocidad, pero no así los pelos ni las uñas, cuyo contenido en agua es muy inferior al de la piel. Al contraerse la dermis, tanto el vello como las uñas parecen salir al exterior, lo que provoca la sensación de que siguen creciendo. 

LA MURALLA CHINA ES LA ÚNICA CONSTRUCCIÓN HUMANA QUE PUEDE VERSE DESDE EL ESPACIO

FALSO: Si hablamos de los astronautas de la estación espacial internacional (ISS), éstos pueden ver a simple vista multitud de construcciones humanas, como las pirámides, varios aeropuertos, puentes, etc. La ISS se encuentra a unos 400 km de altura y en un día claro, los astronautas pueden admirar muchos ingenios humanos. Para comprobarlo, basta usar el Google Earth y colocar el punto de altitud a 400 km.

LA BOCA DE LOS PERROS ES MÁS ASÉPTICA QUE LA DE LOS HUMANOS

FALSO: Esta creencia se debe al hecho de que los perros tienen la costumbre de lamerse las heridas, para acelerar su curación. Pero no significa que su saliva tenga propiedades antibióticas para los humanos. En la boca de un perro hay bacterias propias de su especie (distintas a las bacterias que frecuentan la boca de los humanos) e incluso, al tener los canes una boca más grande, es más probable que el número de bacterias sea mucho mayor. Además, por lo general, los perros no suelen cepillarse los dientes (al menos con la misma frecuencia con la que deberíamos hacerlo los humanos).

LA PENICILINA FUE DESCUBIERTA POR ALEXANDER FLEMING.

NO ES DEL TODO CORRECTO. Las penicilinas son en realidad unos hongos de la familia Penicillium, muchos de los cuáles ya eran utilizados en la antigüedad para curar infecciones. Se tiene constancia del uso de estos hongos desde las épocas de la Grecia antígua, y hasta en numerosas guerras de la antigüedad, cuyos cultivos se aplicaban a las heridas sufridas en el campo de batalla. En el siglo XIX, el propio  Robert Koch ,  Paul Ehrlich y otros científicos, trabajaron con estas sustancias. Poco después, fue  Ernest Duchesne quien profundizó más en el uso de las penicilinas como remedio antibiótico. El propio Alexander Fleming reconoció en el discurso de  aceptación del premio Nobel, que él no fue el descubridor de este remedio, sino tan sólo quien facilitó los procesos de su sintetización.

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Comentarios: 1
  • #1

    louis vuitton replica sale (viernes, 27 febrero 2015 09:28)

    que él no fue el descubridor de este remedio, sino tan sólo quien facilitó los procesos de su sintetización.